Noticias

La cara y la cruz de Álvaro Bautista

Más allá del regreso un año después de Maverick Viñales a lo alto del podio y del fin de la mala racha de Yamaha, un nombre acaparó titulares y comentarios sobre el trazado de Phillip Island: Álvaro Bautista.

La ausencia de Jorge Lorenzo permitió al piloto del Ángel Nieto Team debutar como piloto oficial de Ducati. Llegaba con algunas dudas, sobre todo después de haberse caído hasta en tres ocasiones. El viernes, el sábado, y durante el Warm Up solo un poco antes del comienzo de la prueba.

Pero pese a las caídas, Álvaro Bautista se centró en aprovechar la ocasión al máximo y los tiempos fueron mejorando conforme se acercaba el momento de la carrera. Tuvo que pasar por la Q1, donde no tuvo problemas para acceder a la segunda clasificatoria. Allí, sin embargo, se fue al suelo, lo que le hizo salir en la parrilla en duodécima posición. Desde este puesto, el piloto de Talavera de la Reina demostró su calidad y el acierto de la escudería italiana al apostar por él. Poco a poco fue remontando puestos hasta colocarse en cabeza de carrera, a solo un paso del podio.

Con la primera posición ya decidida, todavía quedaba por saberse qué dos pilotos acompañarían a Maverick Viñales en el podio. Bautista no dudó en adelantar a Rossi, Rins y Miller, y luchó hasta el final por el tercer puesto frente a Dovizioso. Sin embargo, en la penúltima vuelta cometió un error y tuvo que terminar conformándose con ser cuarto.

Puesto meritorio, aunque agrio

Sin apenas haber tenido entrenamientos para adaptarse a la máquina, Bautista ha completado una actuación fantástica, la mejor de este año. El piloto español reconoció que “la moto ayuda mucho”, aunque insistió en que sobre todo era en los pequeños detalles donde esto más se notaba. “En tu equipo satélite, la moto será mejor o peor, pero tienes a tus mecánicos, a tu ingeniero y poco más. Cuando estás en un equipo oficial ves a los mismos en el box, pero detrás hay cuatro personas más viendo cosas y ajustando pequeños detalles”, insistió tras la carrera.

Meritorio pero agrio al mismo tiempo. Por haber estado tan cerca del podio y haberse quedado a las puertas, por el qué habría sucedido si se hubiera apostado por él con una moto oficial, pero también porque apenas le quedan dos carreras en MotoGP. Y después, competirá en el Mundial de Superbikes, donde correrá con una Ducati oficial por llegar a lo más alto de la categoría.

De momento, ya sabe que en Malasia volverá a la GP17, al Ángel Nieto Team, con el que aún le quedan dos carreras en la categoría reina de motociclismo esta temporada. Después llegará al Mundial de Superbikes, como la gran apuesta de Ducati para desbancar al mejor piloto de la historia del campeonato, el tetracampeón del mundo Jonathan Rea.

Un nuevo reto increíblemente difícil en la trayectoria de un piloto que ya ha demostrado que cuando apuestan por él muestra todo su potencial. El Gran Premio de Australia ha sido solo una prueba. Con una moto que apenas había probado unos días antes, logró su mejor resultado del año y optó por el podio hasta el final.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*