Carmelo Anthony
Reportajes

Carmelo Anthony, el niño que esquivó su destino

La vida es más compleja de lo que parece. Su padre murió cuando tenía tan solo 2 años de edad. A los 8 se mudó a un barrio de Baltimore junto a su madre y sus tres hermanos mayores. Conocido como «La Farmacia», la droga, la delincuencia y la violencia eran el escenario habitual en las calles del lugar.

Allí pocos niños soñaban con ir a la universidad o con ser una estrella del cine. El destino al que parecían condenados era caer en la red del tráfico de sustancias prohibidas, en las armas e, inevitablemente, en la comisaría de policía. En ese contexto, pocas cosas son más determinantes que el deporte para cambiar la vida de los jóvenes.

A Carmelo Anthony siempre le gustó el baloncesto. La canasta entró en la vida de este joven huérfano de padre para transformar su excluyente futuro en una exitosa carrera como baloncestista, que comenzó a fraguarse en el verano de 1999; cuando se convirtió en uno de los mejores jugadores de su zona. Carmelo creció unos centímetros que le hicieron destacar sobre los demás y promediar 14 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias durante la temporada. Cifras que le auparon a ser premiado como el jugador del año en el condado, en su liga y en la All Metropolitan.

La cabeza de Carmelo comenzaba a pensar en grande, olvidando sus obligaciones académicas y acumulando unos resultados que le obstaculizaron sus planes de recalar en la Universidad de Siracusa (Nueva York). Era admirador de los Orangmen y quería regresar al Estado donde nació.

Melo vs LeBron, el origen

Tras un cambio de instituto, Carmelo mejoró su rendimiento. También siguió creciendo a nivel deportivo, ya que tras hacer un papel destacado en la Adidas Big Time Tournament logró representar al Este en un equipo que se alzó con la medalla de plata en Colorado, donde se celebró aquel USA Basketball Youth Development Festival en el que conoció a su mayor adversario deportivo: LeBron James. Ahí comenzó una emocionante y sana historia de rivalidad deportiva que aún permanece vigente.

El primer gran duelo que les enfrentó se produjo en Texas, en la Nike Academy National Invational. Por aquel entonces ya arrastraba una gran expectación entre los amantes del baloncesto. Y no defraudaron: 36 puntos para LeBron y 34 para el chico nacido en Brooklyn. No obstante, los de Anthony lograron una ajustada victoria por dos puntos de diferencia.

Ya en Siracusa, el alero formó un extraordinario tridente con Matt Gorman y con el base Gerry McNamara que hizo recordar los mejores tiempos de los Orangemen. El primer año de Anthony concluyó con un promedio de 22,2 puntos y 10 rebotes por partido. Con él a la cabeza, su equipo logró colarse en la Final Four de la NCAA por primera vez desde 1996. En las semifinales Carmelo le endosó la friolera de 33 puntos a Texas, lo que le hizo ser nombrado jugador más destacado.

Aterriza en Denver

Como era de esperar, Carmelo Anthony se presentó al Draft de la NBA, donde fue elegido en tercer lugar por los Nuggets de Denver, por detrás de LeBron James y Darko Milicic, que acabaron en los Cavaliers y en los Pistons, respectivamente.

Carmeló no decepcionó y cambió radicalmente la trayectoria de los Nuggets en la NBA, Junto a Miller y Camby, entre otros, logró posicionar a su equipo como un fijo en los Playoffs.

Las estadísticas hacían de Carmelo un jugador cada vez más importante en la mejor liga del mundo. En 2003 se posicionó como el segundo jugador más joven en superar la barrera de los 30 puntos en un partido, tras Kobe Brayant. Un año después se hizo con el privilegio de ser el jugador más joven en anotar 1.000 puntos, con tan solo 20 años.

En los años siguientes se consagró como uno de los jugadores más importantes de la NBA y como la gran estrella de los Nuggets, En 2008 fue incluido en los All-Star Game. La llegada de Alan Iverson propició que ambos formasen uno de los dúos anotadores más espectaculares de los últimos tiempos en el baloncesto norteamericano.

Un tiempo antes, el lado oscuro de Carmelo salió a la luz en una desafortunada pelea que tuvo lugar en el Madison Square Garden, en la que se vieron involucrados varios jugadores. Anthony propinó un puñetazo a Collins (Knicks) y fue sancionado con 15 partidos de suspensión.

El rey de Nueva York

Ya en la temporada 2010-11 fueron precisamente los Knicks los que más pujaron por el jugador, tras conocer la intención de este por no prolongar su contrato en Denver. El primer año de Carmelo en Nueva York no fue el más deseado, por culpa de las lesiones, pero aun así logró promediar 22.6 puntos por partido en la temporada regular.

Ya en los años posteriores, la consagración del alero en la franquicia neoyorquina ha sido palpable. En la 2012-13 logró ser máximo anotador de la NBA, con una media de 28.7 puntos por partido.

Actualmente, Anthony afronta su quinta temporada en los Knicks de Nueva York. A sus 30 años, se halla en un estado de forma espectacular. Sus 2,03 centímetros de altura y su tremenda elegancia a la hora de moverse por la cancha hacen de él uno de los principales argumentos para pensar que su equipo es serio candidato al anillo de campeón.

Carmelo siempre ha tenido que luchar contra el contexto en el que creció. Esquivó ese destino, aunque no siempre estuvo al margen de los problemas y de algunos comportamientos desacertados, pero su lucha y su buen hacer siempre han pesado más en la absurda balanza del juicio social. Con la fundación que lleva su nombre, Carmelo reconstruye canchas en Puerto Rico (de donde era su padre) y lucha contra la presencia de la droga en el entorno de los niños.

Él es Carmelo, el niño que esquivó su destino; y el hombre que quiere ayudar a que otros niños también lo hagan.

José Antonio Vega.

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