Sharapova dopaje
Reportajes

El caso Sharapova: ciencia vs conciencia

Maria Sharapova hizo público el pasado lunes que no pasó satisfactoriamente un test antidopaje durante el Abierto de Australia. La tenista rusa explicó ante los medios que atribuye el positivo a un despiste, pues no se dio cuenta de que el Meldonium, un medicamento que toma desde hace diez años, entró en la lista de sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje el pasado 1 de enero.



Visiblemente afectada, Sharapova compareció ante la prensa en Los Ángeles con un austero traje negro, una sonrisa de despedida -como así se especulaba- y con ganas de ir al grano. “Si me hubiera querido retirar, no lo hubiera anunciado en un hotel de Los Ángeles con esta horrorosa moqueta”, con esta broma intentaba endulzar lo que estaba a punto de caerle encima. Esos 5 segundos bastaron para cambiar el rumor de una posible retirada voluntaria por la que puede ser una retirada forzosa como consecuencia del positivo por Meldonium o Mildronate en un control antidopaje realizado durante el último Open de Australia, el único torneo disputado por la tenista en la presente temporada.

Sin lágrimas; dominando el medio, el relato y sus tiempos, Sharapova reflejó todo lo contrario que otros ídolos caídos. Se vienen a la mente las confesiones de Ben Johnson, Marion Jones, Lance Armstrong o Justin Gatlin. La de Sharapova no llegó tras negativas huidizas ni en mitad de un mar de rumores. La exnúmero uno del tenis no confesó, explicó un problema. Y lo hizo antes de que aparecieran noticias. Quizá su también condición de empresaria (tiene una marca de golosinas) le ayudó. Y es que desde el punto de vista comunicacional, la rusa ha dado una lección de cómo gestionar una crisis.

[bctt tweet=»Sharapova ha dado una lección de cómo gestionar una crisis»]

Sharapova ofreció su versión del caso, y así casi que puede decirse que salió airosa (o todo lo airosa que se puede salir de algo así). En las horas siguientes los hechos se amontonaban y su teoría del tratamiento crónico y el inocente despiste fue escuchada y hasta aceptada. «Empecé a tomar esta sustancia en 2006. En aquel momento tenía problemas de salud, me ponía enferma con frecuencia por un déficit de magnesio y tenía que ver con un historial de diabetes en mi familia. Seguí tomándola porque me ayudaba a estar sana», explicó con actitud muy seria, ya que las consecuencias pasan por una sanción de hasta cuatro años, lo que se traduciría como el punto y final a su carrera profesional.

El Meldonium es un modulador metabólico cuya toma era legal hasta el pasado 1 de enero, cuando la AMA (Agencia Mundial Antidopaje) lo incluyó en su lista prohibida. «El 22 de diciembre de 2015 recibí un e-mail de la Federación Internacional de Tenis (ITF) en el que se me recordaba que había que revisar la lista, y me dieron el enlace en el que podía hacerlo. No lo hice», confesó Sharapova.

El fármaco estaba prohibido en muchos países ya, pero, según María -y debido a sus problemas de salud, déficit de magnesio e historial familiar de diabetes-, lo utilizó durante 10 años. Tras consultar con fuentes médicas, Olympo Deportivo ha podido saber que en dichos casos sí que se prescribe este fármaco, pero solo se recomiendan unas cuatro semanas de tratamiento. Y es que, al margen de sus problemas de salud, este fármaco parece ser (o haber sido) la moda entre deportistas rusos.

Todo puede quedar en un despiste si finalmente se considera aceptable la versión de Sharapova, más aún teniendo en cuenta que la AMA vetó la sustancia hace tan solo unos meses, porque hasta entonces no era ilegal. ¿Entonces, salvo el despiste de estos tres meses, no hizo nada malo?

¿Qué es el Meldonium y qué efectos tiene?

El Meldonium nació de la investigación del letón Ivars Klavins en los años 70, que descubrió una molécula bautizada con ese nombre y a partir de lo cual se vio que aceleraba el engorde del ganado. Se comercializó con el nombre de Mildronate al descubrirse que, en dosis controladas, y pudiendo tomarse en cápsulas o ser inyectado, era un fármaco que lo curaba todo: prevenía desde el infarto a la isquemia cerebral, pero también podía aumentar el vigor sexual o incluso actuar contra el síndrome de la abstinencia alcohólica.

Poco tardó en entrar en el mundo del deporte, tras comprobarse que aumenta la resistencia física y ayuda a una mejor recuperación, así como provoca beneficios mentales, apaciguando la sensación de estrés y activando el sistema nervioso central.

Según Sharapova, lejos de verla como una medicina doping, la usaba como una sustancia que para ella no era más que un medicamento para tratar una serie de problemas de salud, como gripes recurrentes o electrocardiogramas irregulares. El Meldonium o Mildronate es un medicamento que se utiliza para tratar la angina de pecho, el infarto de miocardio y mejora las dificultades de riego sanguíneo del corazón. En este sentido, tal como explican nuestras fuentes médicas, “queda un poco difuso establecer dónde está el límite del metabolismo, las técnicas de mejora y recuperación de un deportista y dónde empieza la ciencia”.

Sharapova justificó la utilización del medicamento por las diferentes lesiones que ha tenido a lo largo de su carrera. ¿Puede ser recetado simplemente para una enfermedad o un déficit, como explica la rusa? Pues sí, pero también esta sustancia puede incrementar la resistencia de un deportista -especialmente en situación de estrés y durante su recuperación-, pues tiene propiedades vasodilatadoras, aumenta la contractilidad miocárdica, beneficia la tolerancia al ejercicio y mejora la circulación sanguínea en trastornos cerebrovasculares. Tiene una absorción rápida de forma gastrointestinal y se metaboliza en el cuerpo en el plazo de 3-6 horas, o dicho de otro modo: permite acortar los plazos que nuestro cuerpo necesita para la recuperación tras un esfuerzo -como en el caso de Sharapova en un partido de Grand Slam-, pese a que no hay muchos datos porque faltan estudios más exhaustivos.

[bctt tweet=»El Meldonium no es tan potente como el #dopping común»]

En definitiva, esos medicamentos, entre otras cosas y según el deporte del que se trate, hacen que te recuperes antes, te canses menos, te llegue más oxígeno a la sangre o estés más relajado, así como provoca que aumente tu masa muscular. Y eso, indiscutiblemente, se trata de una ventaja respecto a tu rival. Aunque, según explica el experto, «obviamente hay que diferenciarlo del dopping común. No es tan potente como la EPO o los anabolizantes, por ejemplo”.

Durante años, esta sustancia ha sido consumida por numerosos deportistas, sobre todo del este de Europa, algo que desconocía la AMA. El “curatodo”, en cápsulas e inyectable, se convirtió en la panacea de las farmacias de decenas de repúblicas en las que se dividió la antigua Unión Soviética, y en una gran fuente de ingresos para Letonia, que lo exporta por valor de unos 150 millones de euros anuales.

A falta de estudios clínicos y ensayos suficientes, ni la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ni su equivalente estadounidense han aprobado el medicamento, del que no se habría oído hablar jamás fuera de aquel rincón oriental si no fuera porque el año pasado, en el laboratorio antidoping de Colonia, se estaban realizando diversas pruebas para homologar un moderno espectrómetro de masas. Fue entonces cuando los científicos descubrieron que, en cientos de muestras de orina almacenadas, aparecía una molécula inédita o, al menos, desconocida. Primero surgió la sorpresa, luego creció el interés. Si estaba tan extendida entre los deportistas es que había gato encerrado. El laboratorio se extrañó de que en muchos espectros de masas de las muestras de multitud de atletas aparecía un pico a una determinada longitud de onda. Esto demostró que era una sustancia desconocida de la que no se tenían registros ni aparecía en las bases de datos.

[bctt tweet=»El medicamento que tomaba #Sharapova no se prohibió antes porque se desconocía su existencia»]

Tras investigar qué medicamento podía dar ese pico, encontraron que había un producto inventado en los años 70 que se aplicaba a gente con problemas cardíacos, aumentando la resistencia, entre otras dolencias. Era evidente que muchos atletas lo utilizan, no con fines médicos, sino para aumentar su rendimiento. Y aquí está el problema. Se puede decir que en todos estos años no estaba prohibido porque, básicamente, no se conocía ni constaba para las agencias de dopaje.

Lo que más sorprendió es la gran cantidad de deportistas que lo tomaban. No podía ser casualidad. Tras ese seguimiento, la AMA llegó a la conclusión de que este fármaco beneficiaba el rendimiento de los deportistas, catalogándolo finalmente como un elemento dopante. El 1 de enero de 2016 entró en vigor el Meldonium como sustancia prohibida en el deporte y tanto médicos como deportistas fueron informados de ello. Por este motivo la acabamos de descubrir, pero lleva décadas «funcionando» en los atletas y deportistas de la vieja URSS y la nueva Rusia. Saquen sus propias conclusiones.

[bctt tweet=»Cualquier persona puede adquirir el fármaco en Internet. Un kg puede comprarse por 30€»]

El consumo de esta sustancia ocasiona efectos secundarios bastante característicos, aunque en raras ocasiones. Algunos de estos efectos son taquicardias, agitación psicomotora, síntomas dispépticos, picazones o edemas.

El Meldonium se detecta por la orina y está comercialmente disponible en Rusia y países adyacentes gracias a la empresa que lo comercializa. El Meldonium no se comercializa en España, pero sin embargo es posible adquirirlo a través de Internet y con mucha facilidad. Por ejemplo, en el conocido portal eBay se oferta una caja de 60 pastillas de 500 gramos de Mildonate por 35,50 dólares (unos 32€); Los dos vendedores de esta sustancia se identifican como ciudadanos rusos. Por otra parte, en el portal chino Alibaba podemos encontrar ofertas para adquirir Mildronate, y las dos llegan desde China y al gusto del consumidor. En una de ellas se vende el gramo por un precio que oscila entre los 0,5 y 1 dólar (entre 0,45 y 0,90€), y la otra oferta es la venta de esta sustancia por 31 dólares el kilo (unos 28 €).

En lo que a María Sharapova respecta, alejada del circuito femenino de la WTA desde que cayó eliminada en el Open de Australia, la tenista asumió este lunes un“terrible error” por el que tendrá que esperar consecuencias. De momento, sus principales patrocinadores han congelado su relación comercial con la también modelo. La peor pesadilla para una de las deportistas más famosas del mundo no ha hecho más que comenzar.

Miriam Barberá.

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