Luka Doncic
Reportajes

Ciudadano Luka

  • La trayectoria de Luka Doncic, la nueva estrella del baloncesto europeo, es un extraordinario ejercicio de normalidad.

Durante la carestía de posguerra española, la inventiva popular logró el milagro de fabricar una tortilla de patatas sin huevos ni patatas, empleando la parte interior de la piel de las naranjas, pimienta, bicarbonato y una pizca de colorante. Los recursos formidables se forjan en tiempos difíciles, y un considerable número de estrellas del deporte han compartido a lo largo de la historia un rasgo común que ha moldeado su identidad: la existencia de un drama personal o familiar, la obligación de desarrollar su talento en unas circunstancias tempestuosas. La enfermedad, la guerra, el desarraigo, la pérdida.

Si uno repasa la vida de Luka Dončić, no encuentra rastro alguno de una infancia desgarrada. No hay en sus primeros años un padre alcohólico y maltratador, ni caían del cielo bombas que hicieran retumbar las paredes de su habitación. No hay miserias ni conflictos, solo un entorno sano y sencillo. Su madre, bailarina, le llevaba a ver los partidos de su padre, jugador de baloncesto, como modo de calmarle cuando cogía un berrinche. El chiquillo se aficionó, empezó a coleccionar balones, dejó el fútbol y el judo, creció a buen ritmo y la capacidad natural hizo el resto. Con tanta sencillez que, si su padre hubiera sido fontanero, Luka estaría hoy instalando inodoros por las casas de Ljubljana.

[cs_button size=»cstheme-shortcode» color=» » link=»https://www.olympodeportivo.com/suscribete/» target=»_blank»]Continúa leyendo[/cs_button]

Un reportaje de Cosme del Olmo para #OlympoDeportivo18. Suscríbete por 1 euro al mes y recibe en tu ordenador, tablet o móvil los mejores contenidos deportivos en español.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*