Reportajes

Cuando de ganar en Anfield se trata

‘This is Anfield’. Este es el imponente mensaje que se encuentran los jugadores cuando suben los escalones que dan acceso al césped del estadio del Liverpool, rival del Real Madrid en la tercera jornada de la fase de grupos en esta edición de la Champions League, donde miles de atronadoras gargantas inglesas esperan a su equipo para arroparle y llevarle en volandas hacia la victoria. Esa simbiosis entre la grada y los futbolistas han hecho del feudo inglés un territorio duro de pelar para los que pasan por allí y lo han convertido en unos de los campos con más tradición y solera del fútbol mundial.

El Real Madrid se ha enfrentado en tres ocasiones al equipo rico del condado del Merseyside y en todas ellas ha salido escaldado y con la cabeza agachada. Los precedentes son claros, inequívocos y contundentes. El primero de ellos data de 1981, año en el que blancos y reds disputaron en el Parque de los Príncipes de París la final de la Copa de Europa y donde los británicos vencieron por 1-0 al equipo que por aquel entonces dirigía el serbio Vujadin Boskov gracias a un tanto en el minuto 81 del carrilero zurdo Alan Kennedy, gracias a una internada por banda izquierda.

El segundo envite entre Liverpool y Real Madrid es más reciente y nos retrotrae tan solo seis años, en la eliminatoria de cuartos de final de la Champions League 2008-2009 disputada a doble partido. En aquella ocasión, un Liverpool con Fernando Torres, Álvaro Arbeloa y Xabi Alonso en sus filas goleó por un global de 0-5 (0-1 y 0-4) al equipo español, dirigido por Juande Ramos. Especialmente llamativa fue el partido de vuelta, donde los madridistas sufrieron en Anfield  una de sus noches  europeas más negras.

De aquella eliminatoria para olvidar aún quedan sobrevivientes en el barco merengue: Iker Casillas, que será titular bajo los palos; Sergio Ramos, que se recupera de una lesión en el sóleo y será baja; Pepe, que presumiblemente formará pareja con  Raphaël Varane, y Álvaro Arbeloa, que apunta al lateral derecho pero esta vez con el escudo del Real Madrid en el pecho, volviendo de esta manera a un estadio fetiche para él y donde creció, maduró y fomentó su posterior traspaso y vuelta al club madrileño.

Un Liverpool menos voraz que antaño

Pese a lo temible y hostil que se presupone una visita a Anfield y a pesar de que el Real Madrid no haya conseguido tumbar a los ingleses, lo cierto es que no se les da del todo bien los enfrentamientos contra equipos españoles en su campo. El balance es claro: 14 duelos resueltos con 4 victorias, 6 empates y 4 derrotas. La última vez que un equipo de nuestro país jugó en Anfield fue el Atlético de Madrid en la semifinal de la Europa League en la 2009-10. Aunque ganando 2-1, el Liverpool se vio apeado de la final porque el conjunto rojiblanco había vencido antes en el Vicente Calderón por 1-0.

La situación actual del conjunto dirigido por Brendan Rodgers no es la mejor ni mucho menos, de hecho está lejos de poder serlo: 5º clasificado en Premier League con un saldo de 13 puntos, a 9 del imparable Chelsea. Sin embargo, no toda la preocupación que corre por Anfield Road es la tabla clasificatoria, sino lo difícil que le está resultando al técnico inglés ensamblar sus piezas para terminar de apostar por su equipo de gala y conseguir dominar los encuentros.

Liverpool Anfield
El Liverpool actual gana pero no convence | Foto: liverpoolecho.co.uk

Sin ir más lejos, el último partido disputado en Loftus Road ante el QPR fue un fiel reflejo de la problemática de Rodgers para encontrar a sus hombres y ganar consistencia, sobre todo en el medio campo, donde el equipo no termina de mostrarse sólido ni de tener una salida clara de balón hacia sus hombres creativos. Hasta cinco probaturas hizo el míster, ubicando primero a Emre Can como único pivote y Henderson por delante, lo cual no terminó de funcionar dados los constantes contragolpes en contra sufridos.

La posición de la única leyenda viva vigente sobre el campo ‘red’, Steven Gerrard, también está siendo muy comentada en Liverpool. Sin el recorrido de antaño, fruto de la edad y de la carga de partidos, da la sensación de que Rodgers tiene que elegir qué quiere de ‘Stevie’, si llegada al área desde segunda línea o compromiso defensivo para sacar el balón jugado. Su alternancia de posiciones es muy habitual en las alineaciones del cuadro inglés. Lo que permanece inalterable es su liderazgo y respeto que impone sobre el campo y es que verle con el brazalete de capitán no es moco de pavo.

La alargada sombra de Suárez

Puestos a seguir desmenuzando el Liverpool que se encontrará el Real Madrid en Anfield, cabe destacar algunas de sus líneas. En defensa, la pareja de centrales formada por Dejan Lovren y Martin Skrtel asegura poderío aéreo pero poca velocidad al corte y despistes casi infantiles que cuestan goles en contra. Sin embargo, los fichajes de Alberto Moreno y Javier Manquillo en los laterales han resultado más que satisfactorios y mejoran  lo existente. Ambos españoles serán de la partida y aportan mucha profundidad, amplitud y desborde en los costados, con subidas que llevan veneno.

La parcela del campo que más dudas está dejando en este comienzo de campaña es sin lugar a dudas la atacante. No se puede negar ni esconder que el Liverpool ha perdido mucho con el cambio de cromos Luis Suárez por Mario Balotelli. El delantero italiano no se acerca -ni se acercará- a las cifras goleadoras en las que se movió el ahora delantero del FC Barcelona, en torno a los treinta goles. De hecho, aún no se ha estrenado como goleador en esta Premier League, treinta disparos después y el partido de esta noche  se presenta como un examen de recuperación para él. ‘Super Mario’ se retirará del fútbol dentro de unos años y nos dejará la sensación de que tenía cualidades para dejar el pabellón más alto y de que podría haberlo hecho, si no fuese porque su cabeza está llena de pájaros.

Actualmente, el equipo pool se está acostumbrando al juego de Balotelli, pero a menudo abusan del balón largo en vez de optar por la asociación y maduración de la jugada. Si a la poca pólvora del italiano le sumamos que Daniel Sturridge, el mejor delantero de la plantilla, está lesionado y se perderá el choque ante el Madrid, las opciones de crear peligro del Liverpool se reducen a la esperanzadora y diabólica pierna zurda de Raheem Sterling, el jugador de moda en Inglaterra. Con tan solo 19 años, su conducción de balón y velocidad de piernas hacen de él uno de los futbolistas jóvenes con mayor proyección y a tener en cuenta. Junto al público de Anfield, son las armas con las que este equipo venido a menos intentará dar un golpe de efecto ganando y plantando cara a un Real Madrid que viene de golear en los últimos choques y que está con hambre de ganar en un territorio comanche para ellos.

Alberto Ardila

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*