Reportajes

Gol, el milagro de la cuarta vocal

En estos momentos en los que en la actualidad de la Liga española –muy especialmente en lo concerniente al Real Madrid– tanto se debate sobre el gol. En tiempos en los que este parece no tener dueño ni ejecutor, en los que el equipo blanco ha encadenado la racha más negativa de su historia -rota por Marcelo- tras 481 minutos sin ver puerta, es quizás el momento idóneo para abrir el grimorio de la historia y desempolvar de sus primeras páginas a sus primeros firmantes.

Y es que a pie de página de cada partido, del rodar de la pelota lo que siempre queda es el gol, aquello que Eduardo Galeano definía como el orgasmo del fútbol. Como aquel milagro que hace medio siglo era signo de felicidad, salud del juego y abundancia, pues los dos bostezos -el cero a cero del que hablaba el maestro- no se daba por fortuna asiduamente. Sea misterio o locura en el fútbol a sol y a sombra, el milagro se da poco y se debería dar mucho más porque cuando se da todo cobra sentido. La muchedumbre canta, el relator se luce alargando la cuarta vocal y la alegría -que va por barrios- hace que el estadio olvide ser de cemento desprendiéndose y volando al aire. Y en el aire del recuerdo, el primer gol…

Jarvis Kenrick, primer gol oficial de la historia

El primer gol de la FA Cup fue anotado Jarvis Kenrick, del Clapham Rovers, uno de los cincuenta clubes invitados –todos británicos- en participar en la primera competición oficial de la historia del fútbol. De tal forma que Kenrick fue el primer jugador en anotar un gol en partido oficial, pues hasta esa fecha todos los partidos disputados entre clubes y escuelas del territorio británico tuvieron carácter amistoso. Solo quince de aquellos cincuenta equipos decidieron disputar aquella primera Football Association Challenge Cup -FA Cup– en 1871; en primera ronda se disputaron cinco choques y el primero de ellos enfrentó al Clapham Rovers ante el Upton Park, al que derrotó por un tanteo de 3-0.

Concrétamente el partido se jugó el 11 de septiembre de 1871, siendo Jarvis Kenrick el encargado de hacer historia al firmar el primer gol oficial de todos los tiempos. La asistencia de espectadores promediaba un número aproximado de mil espectadores por partido, jugándose la primera final de la historia el 16 de marzo de 1872 en el The Oval, estadio de criquet londinense.

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En el match se enfrentaron el Bolton y el Royal Engineers, el primero de ellos empleando el estilo clásico de juego de la época de conducción y sorteo de rivales, mientras que el segundo llevando a cabo una revolucionaria táctica, que según los viejos legajos tanto de la memoria como de los primeros cronistas consistió en intentar llevar el juego a través de pases cortos entre compañeros -el tan recurrido passing game -. Una táctica que no funcionó al conjunto de los ingenieros, que se vieron superados por el Wanderers, que con su estilo y gol de Morton Betts, se convirtió en el primer campeón de la historia.

Kenyon Davenport, primer autor liguero

Posteriormente, en 1888 y en el marco de la recién creada Football League -primera liga de la historia-, una competición surgida como alternativa a la FA Cup -que ya contaba con diecisiete años de historia- y compuesta por doce equipos, fue otro futbolista el encargado de transportar al aire el cemento y hacer volar a los espectadores en una tarde de septiembre.

Un 8 de septiembre de 1888, en un encuentro disputado entre el Bolton Wanderers y el Derby County, James Kenyon Davenport, futbolista del conjunto local, pasó a la historia por ser el primero en anotar un tanto en un torneo que cambió el concepto de competición, pues con este sistema de torneo se premió por primera vez al conjunto más regular.


Durante un largo periodo de tiempo los legajos históricos atribuyeron el primer tanto a Gershom Cox, quien había anotado en su propia portería a los 31 minutos de juego defendiendo los colores del Aston Villa, ante el Wolverhampton. En cambio, tras un estudio del periodista Robert Boyling -que descubrió gracias a un anuncio de la época que el citado partido había sido reprogramado para las 15:30h- se pudo dar luz a la verdad.

Y es que el choque entre el Bolton y el Derby County comenzó a las 15:45h, otorgando por tanto la autoría del primer gol en la historia de las ligas a James Kenyon Davenport, conocido popularmente como ‘King’ Kenny, un chico de clase obrera que le puso su firma a los dos minutos de partido. Su firma, el sello del fútbol que se eleva y le otorga todo su sentido, el gol que dicta sentencia, abre y cierra bocas, reparte tristezas y alegrías en el arte del jugar que es el fútbol y la vida misma, la del grito, la risa, el llanto, la pelota, la esfera, ese milagro de «ooooooooooo» alargada, el de la cuarta vocal…

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