Rally Córcega 2019
Análisis

Hyundai y Neuville se encuentran una victoria inesperada en Córcega

Uno de los tópicos más recurrentes del mundo del deporte es que nadie recuerda al subcampeón. La memoria colectiva y la Wikipedia suelen obviar por qué fulanito llegó antes que menganito a la meta. Por ello, en un lustro serán pocos los que recuerden que Hyundai no salieron de Córcega con la sensación de haber triunfado, sino de que aún quedan muchas cosas que mejorar.

Thierry Neuville ganó el Rally de Córcega por el pinchazo de Elfyn Evans en el último tramo cuando este iba liderando la prueba corsa. Y siguiendo con los tópicos deportivos, hay que decir en defensa del belga que hay que estar ahí para recoger el regalo inesperado (hemos intentado meter en el texto aquello de “gana quién meta la pelota entre los tres palos”, pero no hemos podido). Pero él y Hyundai siempre estuvieron en un segundo plano ante el que sigue demostrando ser el mejor coche de la categoría, el Toyota Yaris WRC y un Ford Fiesta RS WRC que está teniendo mucha más vida de la esperada tras la salida de Ogier.

Precisamente M-Sport y Evans hicieron todo bien el fin de semana, pero contra un pinchazo no hay nada que hacer salvo blasfemar para consolar la furia. Evans fue el único en toda la prueba en plantarle cara a Tänak en su (cada vez más) habitual modo apisonadora, quitándole el liderato al finalizar el primer día, y luchando con él hasta la mitad del segundo día, cuando el estonio sufrió el mal del Rally de las Mil Curvas: Los pinchazos.

Tanto Evans como Tänak acabaron el rally en los puntos, pero como grandes perdedores morales. El primero finalizó en el escalón más bajo del podio, pero una vez más se queda sin victoria en el último tramo (Argentina 2016 fue su primera lección cruel, precisamente ante Neuville). El de Toyota, sexto, con la oportunidad perdida de haber abierto brecha en la general y a sabiendas que la legendaria fortaleza mental de Ogier se lo pondrá muy jodido en la segunda parte del campeonato.

De Ogier podríamos contar (casi) lo mismo que Neuville. Un segundo puesto inesperado tras un rally en el que los Citroën no se encontraron nada cómodos, con un C3 aquejado de eterno subviraje. Para muestra el hecho de que hacía más de un año que no veíamos a Ogier finalizar un rally sin un solo scratch. Y a pesar de todo se coloca segundo en la general, a tan sólo dos puntos de Neuville y como si el bajón de Suecia no hubiera sucedido.

El otro piloto de Citroën, Lappi, estuvo completamente perdido en el asfalto francés. A pesar de no ser su superficie predilecta, el errático comportamiento del C3 le impidió hacer un buen papel. No obstante seguro que en el equipo francés agradecen los puntos de su séptima plaza.

Aunque el resultado final de Córcega fue cruel desde dentro y fuera, el formato de la prueba es realmente divertida para los aficionados (aunque los pilotos discreparán). Pocos tramos, pero muy largos y sin apenas asistencias. Sólo así se explica la ingente cantidad de incidentes en la prueba. Ya desde el primer tramo Kris Meeke rompía una llanta y se dejaba casi 50 segundos. Sébastien Loeb, el piloto que revolucionó la manera de conducir en un rally de alquitrán, dañaba la suspensión tras un golpe, perdiendo toda opción de hacer algo significativo. A partir de ahí, como él mismo reconoció, se tomó el rally como un test, probando diferentes reglajes, ya que el comportamiento del vehículo, al igual que el C3 WRC, pecaba de inestable, sufriendo mucho en asfalto bacheado. Su experiencia para salir de situaciones incluso peores le permitió llegar y mantenerse en la octava plaza.

Su viejo compañero de batallas, Dani Sordo, sufría el mismo mal de subviraje, con tiempos inexplicablemente lentos, según sus palabras. Sin embargo consiguió un brillante scratch en la SS9. El cántabro, cuya participación en la prueba gala no estaba prevista a principios de año, salió a sustituir a Mikkelsen por su larga racha de mediocres resultados. Y una vez más cumplió con su objetivo con un cuarto puesto, rozando un podio que acabó cediendo al término del sábado ante el empuje de Ogier.

A pesar de todos los problemas, Hyundai acabó con mucho más botín de lo esperado y con un doble liderato en la general de pilotos y constructores.

La otra cara de la moneda es Toyota, que desperdició una vez más su posición dominante, dando la sensación de que Tänak es el único que da la cara por el equipo, aunque la desdicha le aleje de la deseada primera plaza.

Meeke marcó varios scratchs e incluso se llevó la Power Stage, probando que el potencial del vehículo está ahí. Pero los pinchazos en el tramo inicial y el último del primer día acabaron con toda esperanza. Mientras que de Latvala podríamos copiar y pegar lo mismo en cada crónica: Incidente mecánico o pequeño fallo que arruinan un posible buen rally y le obligan a vagar por los tramos con la autoestima destrozada y con un panorama cada día más tenebroso. Un punto en Córcega y muy por detrás de sus compañeros en la clasificación.

M-Sport debe quedarse con el lado positivo del rally: Hay vida más allá de Ogier, el Fiesta RS WRC tiene aptitudes para ganar, Evans va progresando como piloto y líder del equipo y el novato del mismo, Teemu Suninen pudo acabar en quinto lugar tras un par de malos resultados en los dos rallies anteriores. Meritorio teniendo en cuenta la escasa experiencia sobre asfalto del joven finlandés volador.

Así, los tres candidatos al título se encuentran separados por tan sólo cinco puntos. El único que aún no ha pinchado ha sido Neuville. Pero viendo cómo el WRC nos está acostumbrando a los sobresaltos en Argentina podría pasar literalmente de todo, y lo que es verdad absoluta un viernes, está obsoleto y podrido el domingo al mediodía.

Lo sucedido en los dos campeonatos de WRC2 es dignos de estudio, tanto para bien como para mal. En WRC2 Pro la categoría estuvo desierta, con tan sólo dos inscritos: Lukasz Pieniazek con M-Sport y Kalle Rovanperä en Skoda. El esperpento rally en la categoría consistió en una sucesión de incidentes entre ambos, hasta que Rovanperä se accidentó y dañó su jaula de seguridad, lo cual impedía todo retorno posible a la prueba.

Nada que ver en el WRC2 “normal”. También fue una carnicería que acabó con el liderato de Camilli y su Polo R5 tras un incendio. Bonato sufrió problemas mecánicos y se quedó sin su segundo lugar, y nos dejó pinchazos varios. La victoria fue para el italiano Fabio Andolfi porque sencillamente no falló.

En JWRC la victoria fue a parar a manos de Tom Kristensson. Jan Solans finalizó cuarto.

Clasificación Rally Córcega 2019

1º Neuville/Gilsoul (BEL) Hyundai Shell Mobis WRT. 3:22:59.0

2º Ogier/Ingrassia (FRA) Citroën Total WRT. +40.3

3º Evans/Scott (GBR) M-Sport WRT. +1:06.6

4º Sordo/Del Barrio (ESP) Hyundai Shell Mobis WRT. +1:18.4

5º Suninen/Salminen (FIN) M-Sport WRT. +1:24.6

6º Tänak/Järveoja (EST) Toyota Gazoo Racing WRT. +1:40.0

7º Lappi/Ferm (FIN) Toyota Gazoo Racing WRT. +2:09.1

8º Loeb/Elena (FRA) Hyundai Shell Mobis WRT. +3:39.2

9º Meeke/Marshall (GBR) Toyota Gazoo Racing WRT. +5:06.3

10º Latvala/Anttila (FIN) Toyota Gazoo Racing WRT. +6:44.6

Clasificación Mundial 

1º Neuville/Gilsoul (BEL) Hyundai Shell Mobis WRT. 82pts

2º Ogier/Ingrassia (FRA) Citroën Total WRT. 80pts

3º Tänak/Järveoja (EST) Toyota Gazoo Racing WRT. 77pts

4º Evans/Barritt (GBR) M-Sport WRT. 43pts

5º Meeke/Marshall (GBR) Toyota Gazoo Racing WRT. 42pts

6º Lappi/Ferm (FIN) Citroën Total WRT. 26pts

7º Loeb/Elena (FRA) Hyundai Shell Mobis WRT. 22pts

8º Sordo/Del Barrio (ESP) Hyundai Shell Mobis WRT. 16pts

9º Latvala/Anttila (FIN) Toyota Gazoo Racing WRT. 15pts

10º Suninen/Salminen (FIN) M-Sport WRT. 14pts

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