Degenkolb
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La lección de ciclismo de Degenkolb en San Remo

Hablar de Milán- San Remo es hablar de ciclismo en estado puro. Es hablar de la prueba anual de un día más larga (293 Km.); es hablar de Merckx, Girardengo, Bartali, Zabel o Freire, hombres que hicieron de esta prueba la reina de las carreras; y por supuesto es hablar de ciclistas que año tras año buscan un pedacito de gloria, de esa gloria deportiva que la pequeña ciudad mediterránea otorga al vencedor de la Classicissima. Este pasado domingo 22 de Marzo, el alemán John Degenkolb (Giant- Alpecin) vinculó su nombre a la lista de vencedores de esta prueba, la clásica por excelencia del ciclismo mundial.

La carrera

El desarrollo de la prueba no pudo ser más típico. Incluso la meteorología se tornó tradicional, y haciendo honor a la clásica de primavera (como también se conoce a esta carrera), los ciclistas partieron de Milán acompañados de la lluvia y el frio típico de los últimos días de invierno para recibir a mitad de carrera el suave sol del inicio de la nueva estación del año en la que ya estamos inmersos. Ciertamente se cumplieron las expectativas más esperadas. Al principio, un grupo numeroso de escapados, posteriormente el trabajo de los equipos fuertes serviría para anular la fuga, a continuación ataques de corredores de renombre con el doble objetivo de optar a la victoria y hacer sufrir a los esprínteres y corredores más débiles en las subidas, y por último el desenlace al sprint entre el grupo de los más fuertes.

Así fue como el mejor entre ellos, Degenkolb, se coronó en la en la habitual meta de vía Roma. Alexander Kristoff estuvo a punto de repetir la gesta del año pasado, cuando se alzó con la victoria, gracias también al trabajo de un sensacional Luca Paolini -que este año ha vuelto a estar brillante, protegiendo a su líder en las subidas y guiándolo en los metros finales-. Pero el noruego de Katusha finalmente se tuvo que conformar con un segundo puesto. El podio final lo completó Michael Matthews (Orica-Greenedge), imponiendo su punta de velocidad ante Sagan (Tinkoff-Saxo), Bonifazio (Lampre- Merida) y Bouhanni (Cofidis), cuarto, quinto y sexto respectivamente,.

Cancellara llegó a continuación, siendo la primera vez en los últimos cinco años que no finaliza entre los tres primeros. Cimolai, Gallopin y Boason Hagen completaron los puestos hasta el décimo. Los españoles fallaron. Las opciones pasaban por Juanjo Lobato (cuarto en la pasada edición), y Alejandro Valverde; el ciclista todoterreno con el que siempre se debe contar. Al primero, como a Cavendish, Nibali, Greipel o Démare, se le hicieron muy duras las cotas del Poggio y La Cipressa, y no pudo estar en el grupo de los elegidos. Al segundo de ellos, Valverde, que sí acabó entre los de cabeza, le faltaron fuerzas para batirse con los demás por la victoria, entrando en meta, exhausto, en cola del grupo.

La estrategia

Ganar la Milán-San Remo no es fácil, pero es algo más sencillo si sabes cómo hacerlo. La clave es que el comentarista no diga tú nombre, es decir, pasar desapercibido. Que no te nombren significa que no estas ni delante ni detrás, lo que lógicamente quiere decir que estás en medio. Puede parecer absurdo pero es la mejor manera de no gastar fuerzas. Si vas protegido por tus compañeros no gastas tantas energías, y eso marca la diferencia entre llevarse la victoria o quedarse con las ganas, con esa extraña situación del “quiero y no puedo” con la que muchos llegan a los metros decisivos. El ganador supo lo que tenía que hacer y lo compartió en la rueda de prensa tras cruzar la meta, “he sabido guardar fuerzas, sólo hay que estar delante al final”. 

John Degenkolb se anota la victoria más importante de su carrera, al menos de momento. La trayectoria de este excelente velocista germano sigue un claro camino ascendente y es fácil que consiga muchas más buenas victorias en su vida profesional. Con sólo 26 años, ya ha demostrado ser uno de los más rápidos del pelotón ciclista, especialmente si la meta pica un poco hacia arriba; ahí es el número uno. Se dio a conocer internacionalmente en 2012 gracias a sus cinco victorias de etapa en la Vuelta a España, carrera donde en 2014 sumó otras cuatro dianas, consiguiendo igualmente imponerse en la Gent – Wevelgem y Paris-Bourges.

Su compatriota Marcel Kittel es la estrella del equipo Giant- Alpecin. Es el más rápido de todos los corredores del mundo, es el que gana a Cavendish en el Tour, es el que acapara la mayor atención y consigue más triunfos en la escuadra alemana; y justo detrás aparece Degenkolb, sin mostrarse, sin llamar la atención, sin hablar mucho; para ir paso a paso cosechando triunfos de renombre. Sin embargo, las victorias no se pueden tapar, no es posible pasar desapercibido. El siguiente monumento del año es París-Roubaix, donde Degenkolb ya fue segundo en 2014, y hasta que llegue ese día muchos serán los nombres que sonarán como favoritos para el infierno del norte. Por supuesto, el nombre de este alemán debe de estar en esa lista y en la de otras muchas clásicas y mundiales de ciclismo de este año. Quitémonos todos de una vez la venda de los ojos y anunciemos a Degenkolb como el digno sucesor de Erik Zabel.

César Casas.

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