Análisis

Las lecciones que nos deja el Clásico de la Euroliga

  • Detalles a tener en cuenta tras la victoria del Real Madrid sobre el Barça (86-76) en la competición continental.

El Real Madrid de Baloncesto superó al Barcelona en el primer clásico del año en la Euroliga, 86-76. Los locales dominaron el encuentro, gracias a la inercia de un explosivo primer cuarto. El Barça reaccionó en el segundo parcial, consiguiendo un parcial de 16-36 que igualó el encuentro. Tras el descanso, solo un equipo salió a la pista, y los blancos se apuntaron una victoria de prestigio ante su máximo rival sin sufrir en exceso.

Partiendo de la base de que el Real Madrid es un equipo mucho más consolidado, mientras el nuevo Barça todavía se encuentra en fase de construcción, veamos cinco lecciones que ambos equipos pueden extraer tras este primer duelo europeo de la temporada.

El Barça necesita a sus bases de vuelta

Una de las claves de la victoria del Real Madrid fue el endiablado ritmo de juego que los hombres de Pablo Laso impusieron en el partido. El encuentro se disputó al ritmo de los blancos, hecho que perjudicó a los hombres de Svetislav Pesic, más cómodos cuando la contienda se juega en situaciones de media pista.

Por si esto fuera poco, Facundo Campazzo dominó el encuentro de principio a fin, sin que el Barcelona encontrara ningún antídoto en defensa contra el argentino.

A pesar del acierto ofensivo de Delaney en el segundo cuarto, no fue una buena noche para los bases del Barcelona. El experimento Hanga naufragó en un escenario como el WiZink Center, y entre el húngaro y Delaney acumularon 5 de las 14 pérdidas del conjunto azulgrana. Demasiado para aspirar a vencer en la pista del actual campeón de la Liga Endesa.

Veremos si el retorno inminente de Pangos y el más lejano de Heurtel le dan al Barcelona la jerarquía necesaria en la dirección de juego para aspirar a competir al más alto nivel en Europa.

Tavares es el intimidador más dominante

Pese a que el caboverdiano acabó el encuentro expulsado, el pívot del Real Madrid sembró el terror en la zona madridista durante su estancia en la pista. Tavares por si mismo (3) sumó más tapones que todo el Barça (1), secó totalmente a Brandon Davies y desquició a sus rivales en el tramo final con su intimidación bajo el aro, forzando una antideportiva de un Corey Higgins que perdió los nervios ante la superioridad del pívot blanco.

Más allá de la estadística, el 22 del Real Madrid dominó el encuentro desde la defensa y no permitió canastas fáciles en la zona madridista, obligando a cambiar lanzamientos rivales en todo momento.

Una actuación poderosa que lo sitúa definitivamente como el intimidador más determinante del continente.

Sin Claver, el Barça sufre en defensa

Una de las bajas más sonadas del Barça en el clásico era la de Víctor Claver, que aún está de baja por una rotura de la fascia plantar.

Sin el valenciano, el conjunto azulgrana sufrió mucho en defensa contra los aleros madridistas. Jeff Taylor estuvo acertado desde la larga distancia, con un 2/4 en triples en la primera mitad, mientras que Gabriel Deck se convirtió en un estilete para el conjunto madridista, haciendo daño tanto en el poste como en el rebote ofensivo. El argentino del Real Madrid firmó un encuentro muy completo, enfilándose hasta los 19 de valoración.

Pesic intentó paliar la baja de su especialista defensivo con la entrada del potente Roland Smits como titular. Pero el letón fue superado por el partido en el primer período y no volvió a pisar el parquet en todo el choque.

Randolph es un buen emparejamiento contra Mirotic

La pregunta más repetida a Pablo Laso durante toda la previa del clásico fue quién iba a parar a Nikola Mirotic. El elegido finalmente fue Anthony Randolph, y el estadounidense respondió.

Pese a que el hispano-montenegrino fue el máximo anotador de la contienda con 19 tantos, el Real Madrid consiguió frenarle en los momentos clave de partido. Randolph no solo estuvo sólido en defensa frente a Mirotic, sino que también atacó al jugador franquicia del Barça en ataque. Prueba de ella son los 16 puntos que el alero anotó durante el encuentro.

Mirotic mejoró su efectividad contra Randolph en ataque cuanto más se acercó al aro rival. Detalle a explorar por el Barça en próximos duelos entre ambos.

Un Clásico es un Clásico y los nuevos lo notan

Brandon Davies y Corey Higgins habían sido, junto a Nikola Mirotic, dos de los principales pilares del Barcelona en este ilusionante ritmo de temporada, peor ayer no aparecieron en el WiZink Center.

El pívot mormón acabó el encuentro con 0 puntos, un 0/6 en tiros de campo y 0 rebotes, superado totalmente por la intensidad del encuentro. Por su parte, Higgins acabó el choque con solo 7 puntos, una marca muy bajar para un jugador como él, más teniendo en cuenta el horroroso 1/8 en tiros de campo que completó durante la contienda.

Sorprende que dos jugadores tan consolidados en la élite europea sufran tanto en un encuentro de esta dimensión, pero es que un Clásico es un Clásico. Tiene una intensidad superior, una atmósfera diferente y puede tanto catapultarte hacia Olimpo de tu club, como condenarte a la indiferencia más absoluta.

El Barça y Pesic deberán reconducir la aportación de dos de sus principales pilares si quieren competir con garantías contra el Real Madrid a final de temporada.

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