Opinión

Segundo por sorpresa

El FC Barcelona afronta el segundo parón liguero de la temporada desde una posición mucho más cómoda de lo que la gran mayoría de seguidores presagiaba hace tan solo unas semanas. El abultado triunfo sobre el Sevilla (4-0) y los pinchazos de Atlético de Madrid y Real Sociedad, entre otros, han situado a los culés como los perseguidores más inmediatos del Real Madrid, a tan solo dos jornadas para el Clásico.

Sim embargo, el conjunto de Ernesto Valverde sigue sin convencer en cuanto a juego. Este Barça está muy lejos de las actuaciones corales que tanto han asombrado al universo futbolístico en los últimos años.

Sin la presencia de Leo Messi en el inicio de temporada, tropiezos como los de Pamplona o Granada no encendieron las alarmas, pero tampoco sumaron créditos al pobre saldo de confianza que le queda a Valverde entre los aficionados. Ni siquiera las goleadas ante Valencia o Betis terminaron de unificar alabanzas.

Griezmann aún no se entiende con sus compañeros, y las lesiones de Jordi Alba o Dembélé tampoco han ayudado. Por suerte para los barcelonistas, Messi volvió frente al Inter, y con él la mejor versión de su socio Luis Suárez. Las individualidades de ambos, junto a las de Ter Stegen, De Jong o Arthur han posibilitado al Barça sacar adelante dos partidos muy complicados en casa (el del Inter en Champions y el del Sevilla en La Liga).

Vulnerable y sin chispa

No obstante, la zaga azulgrana sigue dejando dudas, especialmente a la hora de defender balones aéreos. A Piqué le faltan piernas para hacer el trabajo de muchos de sus compañeros a nivel defensivo.

La cuestión parece más de conceptos que de nombres. Busquets, el faro del equipo durante la última década, está rotando más que nunca, y De Jong se siente incómodo cuando debe ejercer sus funciones. Además, al equipo catalán le sigue faltando ritmo y chispa.

A nadie le convence este Barça, ni siquiera a un Valverde que no para de mover piezas en busca de soluciones. Por el momento la que mejor le ha sonado ha sido la de Arturo Vidal en la zona ancha. A falta de creativivdad, fuerza e intensidad.

Mientras tanto, jugadores como Ivan Rakitic siguen esperando su momento. El croata, a quien la directiva quiso vender durante el pasado veranoo, ha sido pieza clave en el engranaje blaugranda en las últimas temporadas.

El Clásico, el mejor termómetro

Tras el parón, el Barca viajará a Ipurúa en liga y posteriormente a Praga en Champions, para enfrentarse al Slavia, «la Cenicienta» de su grupo. El siguiente compromiso será el Real Madrid en el Camp Nou. A buen seguro, el ldierato estará en juego en ese encuentro.

Pero quizás ese liderato quede en una mera anécdota, si lo comparamos con la moral y la confianza que tanto Valverde como Zidane necesitan en este momento para ilusionar a sus aficionados.

El técnico extremeño, al igual que todo el barcelonismo, espera que Messi siga entonándose, recupere su mejor versión y contagie a todos sus compañeros. ¿Será suficiente?

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