Jarah Alhawamdeh
Noticias

Superando retos y escalando metas por la educación

Jarah Alhawamdeh es un refugiado de Palestina de 22 años. A los 15 años se le diagnosticó osteosarcoma y tuvieron que amputarle la pierna derecha para salvarle la vida. Sin embargo, esto no le ha detenido para convertirse en el primer escalador de Palestina con una pierna protésica en ascender en 2015 el Monte Kilimanjaro (5.100 m).

[adrotate banner=»4″]

Como refugiado, este escalador asistió a la escuela de UNRWA de Al-Jofeh. En la actualidad más de 500.000 alumnos y alumnas son educados en las 702 escuelas de UNRWA. Esta organización fue creada en 1949 por la Asamblea General de la ONU para suministrar servicios de educación, atención médica, socorro y servicios sociales, protección y microfinanciación a más de cinco millones de refugiados palestinos en Jordania, Líbano, Siria, Cisjordania y la franja de Gaza.

Sin embargo, el aumento del número de refugiados palestinos y de su grado de vulnerabilidad y pobreza, unido a la crisis de financiación que atraviesa este organismo tras los recortes de fondos de Estados Unidos, ha puesto en riesgo la educación de los refugiados palestinos.

Esta reducción de fondos ha supuesto que la escuela a la que acudió tenga problemas de déficit y que esté en peligro de cerrar. Para evitarlo, Jarah Alhawamdeh se ha propuesto un nuevo reto: escalar el Monte Everest (5.364 m) con el objetivo de recaudar un millón de dólares para mantener la escuela a la que acudió durante diez años abierta.

Desde el 2 hasta el 20 de abril, Jarah escalará hasta el campamento base del Monte Everest (5364 m), con el objetivo de recaudar 1 millón de dólares, lo que cuesta mantener la escuela abierta durante un año. “La escuela de UNRWA de Al-Jofeh, en Jordania, a la que asistí durante 10 años está en peligro debido a una crisis financiera sin precedentes causada por la drástica reducción del 83% de la financiación de la administración de Trump para UNRWA. Para salvarla, me he propuesto escalar el Monte Everest”, afirmó el escalador.  Todo ello para garantizar un derecho tan básico como la educación de miles de niños en Palestina, que de otro modo podría verse vulnerada.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*