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Análisis

Tänak se acerca un paso más al cetro mundial en Finlandia

Podríamos empezar este análisis del Rally de Finlandia 2019 diciendo aquello de quién gana en Finlandia, gana el Mundial, porque por algo es la cuna espiritual de los rallies.  Enumeraríamos ejemplos de campeones que han ganado el Mil Lagos el mismo año que su cetro mundial. Pero por muy bonito que quede, no son más que casualidades tramposas.

Sin embargo, a Tänak se le está poniendo cada vez más la cara de campeón. Segunda victoria consecutiva en la prueba nórdica, y cuarta en lo que va de temporada. Es el piloto en mejor forma mentalmente y dispone del mejor coche, con un trágico talón de Aquiles como es la fiabilidad. Podían haber sido cinco victorias, de no ser por aquel problema mecánico en el último tramo que dio la segunda victoria de su carrera a nuestro Dani Sordo, otro experto en rallies que moralmente deberían haber sido pero no fueron. Una especie de compensación divina por años de aguantar órdenes de equipo y problemas varios durante años, si es que existe algún tipo de justicia cósmica.

Volviendo a Finlandia, el guión no fue tan tópico como cabría esperar, y tuvo visos de convertirse en un cataclismo. Antes de comenzar la prueba era evidente que los Yaris serían los grandes dominadores. No sólo porque hayan demostrado ser el vehículo mejor desarrollado del mundial, sino porque fueron concebidos y testados en estos mismos caminos. Este dominio se manifestó el primer día en todo su esplendor, con los tres pilotos de la marca peleando a muerte por la victoria y acabando el viernes con Latvala primero, Tänak segundo a 5,4» y Meeke tercero a 5.8». De invitado en cuarto lugar a tan sólo 6,9» un Esapekka Lappi inspirado en casa (ya ganó en 2017 con Toyota) y con ganas de callarle la boca a sus jefes de Citroën ante tanto accidente en la primera parte de la temporada. Los otros dos candidatos al título, Ogier y Neuville, tan sólo podían jugar su propio rally, viendo el aplastante dominio de los nórdicos y un norirlandés que jugaba a serlo. Sexto y octavo respectivamente, y gracias.

Quien juega con fuego…

Volviendo a los hombres de Toyota, el jugar con fuego tiene sus consecuencias, algo que bien sabe Tommi Makinen, el jefe de equipo, que tras el viernes echó una bronca a Latvala y Meeke para que no arriesgasen más de lo necesario y no intentasen ir al ritmo de Tänak para ganarle la carrera. Porque como buen jefe de equipo, se vanagloria de no dar órdenes de equipo y dejar luchar libremente a sus pilotos por la prueba… Hasta que llega cierto punto del año, peligran los campeonatos y nadie quiere pasar a los resúmenes de final de temporada como aquel jefe que permitió una masacre entre compañeros.

Como los hijos imprudentes que no hacen caso a sus madres ante un peligro anunciado que finalmente sucede y es sentenciado por un «te lo dije», los pilotos de Toyota siguieron la batalla al límite entre ellos, con el privilegiado invitado de Citroën de por medio. En una mañana de sábado de constante batalla, donde los cuatro primeros llegaron a estar separados por sólo 2,6», en el tercer tramo surge el primer problema para Toyota. Latvala, espoleado por las ganas de triunfar en casa tomaba una curva de derechas más abierta de la cuenta y pinchaba un neumático en la cuneta. Unos 14 segundos perdidos que por fortuna tan sólo costaría el liderato y no el enésimo cero en lo que va de 2019. Pero tras este susto Jari Matti decidió tomar por bueno el aviso de Makinen la noche antes y, aviso de Spoiler, se dedicaría más a mantener el podio que a escalarlo.

El disgusto de verdad vendría también en ese mismo tramo, con Meeke dañando la suspensión y acabando así su participación en Finlandia. De posible triplete a doblete, aunque Lappi se situaba a menos de tres segundos de Latvala, con el objetivo de hacerse con la segunda posición.

Por detrás, en la lucha de «los otros», se formaba una bonita competencia entre Andreas Mikkelsen, Sébastien Ogier y Craig Breen por la cuarta posición. El noruego mostraba aquí su cada vez menos habitual mejor cara, siendo capaz de luchar tú a tú con el hexacampeón mundial y con un norirlandés que entró en sustitución de unos Sordo y Loeb sin muchas ganas de correr en los Mil Lagos. Breen, que se quedó fuera del Mundial por falta de asientos más que por talento (aunque no ha estado sin hacer nada, ni mucho menos), aprovechaba la oportunidad concedida por Hyundai para tratar de sumar el máximo de puntos posibles para el mundial de constructores. Por su parte, aunque no estaba siendo el mejor rally de Ogier, al menos podía presumir de quedar por delante de Neuville, que marchaba en séptimo lugar en tierra de nadie.

Minimizando pérdidas

A partir de aquí Tänak sería intocable, mientras que Lappi y Ogier aprovechaban la tarde para ganarles una posición a Latvala y Mikkelsen, respectivamente. El primero arruinando el doblete de Toyota, dejándolo tan sólo en un buen resultado y el segundo minimizando la posible brecha de puntos en la general. Aunque al final del día el noruego se la devolvería al francés, dejándolos cuarto y quinto en lo que restaba de prueba.

El domingo, a diferencia de otros tantos de esta temporada, sería bastante tranquilo. Ningún piloto decidía arriesgar más de lo necesario para obtener una nueva plaza. Ni tan siquiera Latvala decidía ir a por Lappi, consciente que más valía el escalón bajo del podio que otro disgusto más en este aciago año (y una bronca del jefe, que nunca es agradable). Tan sólo Neuville escalaría de la séptima a la sexta plaza, en detrimento de un Breen penalizado con 20 segundos por llegar al control horario del tramo dos minutos tarde. Uno de esos pequeños accidentes necesarios para que vuelva a sonar el teléfono antes de otra prueba del Mundial.

Sabedor de que había perdido ya muchos de esos puntos de los que uno se acuerda en el recuento final del año, Tänak decidía ir a por todas en la Power Stage y se hacía con los cinco puntos extras, seguido de Neuville, Mikkelsen, Ogier y Latvala. La diferencia con Ogier y Neuville se eleva ya a los 22 y 25 puntos. Sin embargo aún quedan cinco pruebas y a pesar de que en Alemania y Turquía ya ha salido victorioso, la fortaleza mental de Ogier es el gran enemigo a batir (junto con la fiabilidad de su propio Toyota). Mientras que Neuville, una vez más a remolque en esta prueba que jamás ha sido una de sus favoritas, todavía está a tiempo de remontar la situación en una segunda parte de la temporada que tradicionalmente ha hundido sus expectativas de título.

Los grandes desaparecidos de esta prueba fueron los pilotos de M-Sport, a los que, de hecho, ni hemos nombrado en lo que va de crónica. Desde antes de la prueba todo fue una serie de catastróficas desdichas para el equipo británico. Primero con el accidente en los test de Hayden Paddon, otro descartado con talento como Breen que volvía temporalmente al mundial. Elfyn Evans estaba de baja por una lesión de espalda por un mal aterrizaje en esa prueba del mundial no oficial como fue el Rally de Estonia (donde ganó el de casa, por cierto). Su sustituto y canterano de M-Sport, Gus Greensmith, sufría un accidente a dos tramos del final. Mientras que Sunninen tan sólo podía finalizar octavo, sin cronos destacables.

Otras categorías

En WRC2 Pro triunfó la rutilante estrella de Skoda, Kalle Rovanperä, que a pesar de hacerlo en una categoría desierta, con tan sólo Eric Camilli de rival (otro de los protegidos de M-Sport), demostró que está cada día más preparado para subir a primera división, puliendo fallos absurdos que puedan apartarlo de la victoria, como ha sucedido más de una ocasión. Mientras que en el WRC2 «normal» ganó Nikolay Gryazin tras el abandono de Pierre-Louis Loubet cuando este iba líder y podía haber continuado una racha de victorias desde hace tres rallies. Ocasión perdida para el francés de alzarse con un liderato hasta ahora ostentado por el veterano Benito Guerra.

Con respecto a la representación española, meritoria segunda plaza de Jan Solans, sólo por detrás de Tom Kristensson. A falta de la última prueba en Gales, ambos están a sólo un punto de separación. Sin embargo el valor doble de la prueba británica provoca que Dennis Radstrom, en tercera posición y algo más rezagado, también tenga opciones de hacerse con el título.

La próxima prueba será en el asfalto de Alemania, del 22 al 25 de agosto, donde el orden de salida beneficiará a un Tänak que casualmente ha ganado las dos últimas ediciones de la prueba.

Clasificación Rally Finlandia 2019

1º Tänak/Järveoja (EST) Toyota Gazoo Racing WRT. 2:30:40.3

2º Lappi/Ferm (FIN) Citroën Total WRT. +25.6

3º Latvala/Anttila (FIN) Toyota Gazoo Racing WRT. +33.2

4º Mikkelsen/Jaeger (NOR) Hyundai Shell Mobis WRT. +53.4

5º Ogier/Ingrassia (FRA) Citroën Total WRT. +56.1

6º Neuville/Gilsoul (BEL) Hyundai Shell Mobis WRT. +1:32.4

7º Breen/Nagle (IRL) Hyundai Shell Mobis WRT. +1:38.2

8º Suninen/Lehtinen (FIN) M-Sport WRT. +2:33.8

9º Rovanperä/Halttunen (FIN) Skoda Motorsport. +7:54.1

10º Gryazin/Fedorov (RUS) Skoda Fabia R5 Privado. +10:28.7

Clasificación Mundial 

1º Tänak/Järveoja (EST) Toyota Gazoo Racing WRT. 180pts

2º Ogier/Ingrassia (FRA) Citroën Total WRT. 158pts

3º Neuville/Gilsoul (BEL) Hyundai Shell Mobis WRT. 155pts

4º Evans/Barritt (GBR) M-Sport WRT. 78pts

5º Mikkelsen/Jaeger (NOR) Hyundai Shell Mobis WRT. 71pts

6º Suninen/Salminen (FIN) M-Sport WRT. 66pts

7º Meeke/Marshall (GBR) Toyota Gazoo Racing WRT. 60pts

8º Lappi/Ferm (FIN) Citroën Total WRT. 58pts

9º Latvala/Anttila (FIN) Toyota Gazoo Racing WRT. 56pts

10º Sordo/Del Barrio (ESP) Hyundai Shell Mobis WRT. 52pts

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