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Zarpazo ‘bleu’ y a semis

Todos los pueblos tienen mitos y leyendas. Todos creen en algo, que sirve para explicar lo que en ocasiones es inexplicable, que les permiten rememorar un pasado glorioso y defender unos valores propios. En Uruguay se habla de la ‘garra charrúa’, de esa condición de lucha frente a la adversidad que manifiestan sus jugadores. Hoy la garra no ha sido suficiente para que la selección charrúa ganase, tampoco ha valido con esfuerzo, paciencia, y sacrificio. Un zarpazo de Varane y otro de Griezmann a balón parado han dado la victoria a Francia y han certificado su pase a semifinales.

Y eso que los de Tabárez han tenido que jugar sin su buque insignia. Cavani tuvo que retirarse cojeando frente a Portugal y las alarmas empezaron a sonar ante la pérdida del máximo icono de la ‘celeste’. Pero si Cavani no puede estar, otro (en este caso Stuani), ocupa su lugar y juega con el mismo arrojo, de modo que no se note su falta.

La Selección francesa llegaba con buen sabor de boca a este partido. Como para no tenerlo, después de deshacerse en octavos de una Argentina que no estuvo a la altura. Como sucedió en ese partido, aquí de nuevo todo estaba escrito para que les bleus empezasen mostrar su superioridad desde los primeros compases.

Pero la selección charrúa inquieta con poco, con una acción a la contra es capaz de hacer daño y de meter el miedo en el cuerpo de toda una afición. A los tres minutos, Laxalt inicia una ocasión de peligro que le llega a Nández, este intenta colgar el esférico para Stuani que no alcanza a rematar. Minuto cuatro: Stuani manda un disparo cruzado a la meta de Lloris, que se pasea por dentro del área.

Fueron ocasiones aisladas de un conjunto que permanecía replegado en su área, esperando una oportunidad frente a una Francia cuyo dominio era evidente. Griezmann a balón parado, y de nuevo Mbappé fueron los más destacados del combinado entrenado por Deschamps. El primero colgó un balón al área que se marchó muy desviado; el segundo recibió un certero pase de Giroud y lo desaprovechó con un remate de cabeza.

No fue lo mejor que pudo haber hecho, pero tampoco su única ocasión. Causó peligro y fue una auténtica pesadilla para la zaga uruguaya, con las mismas galopadas con las que hace solo una semana enloqueció a la Selección argentina. Ni sus compañeros le podían seguir las carreras, a sus jugadas no llegaron ni Griezmann ni Giroud. Sus disparos no encontraron ningún rematador y se acabaron perdiendo.

Apenas un minuto después, llegó la réplica de los uruguayos. Hubo que esperar a pasada la media hora de juego para ver el primer disparo a puerta de los de Tabárez. Un disparo de Vecino que Lloris despejó bajo palos, una muestra de que Francia no se podía despistar ni un segundo.

Falta, remate y gol

Apenas sufrió estos despistes. Francia estaba haciendo llegar el balón a la portería de Muslera, encadenando acciones de peligro y buscando la ventaja. Rondaba el minuto 40 cuando el combinado galo fue premiado por su insistencia. Bentancur hizo falta, Griezmann la botó, Varane se anticipó a Stuani y remató el esférico a las redes de Muslera.

El gol dejó tocados, pero no hundidos a los uruguayos, que tiraron de coraje para empatar el partido. No tardaron mucho en sobreponerse, en buscar ese gol. En la acción siguiente Lucas Torreira lanzó una falta envenenada que Lloris rechazó, y que Diego Godín pudo haber aprovechado si hubiera estado un metro más cerca.

A Francia el gol le valía para estar en semifinales. Podía haber comenzado a pensar en su partido frente a Brasil o Bélgica, pero no fue suficiente para una selección ambiciosa, con hambre de llegar lejos. Griezmann buscó su gol nada más salir de vestuarios. Le intentó quitar a Muslera el balón en un saque de puerta y lo acabó echando fuera. Nadie sabe que habría sucedido si ‘el Principito’ hubiera estado unos metros más lejos de la meta uruguaya, pero es posible que estuviéramos hablando del segundo tanto de Francia.

El bleu más ‘celeste’ hizo el segundo

Un tanto que no tardó mucho más en llegar. El delantero del Atlético de Madrid solo tuvo que esperar a su siguiente oportunidad, a un lanzamiento de falta que envió dentro de las redes tras un error en el despeje de Muslera. El guardameta uruguayo no había fallado hasta entonces en este tipo de acciones, pero cuando lo hizo no pudo evitar el segundo gol de los franceses.

El tiempo transcurría cada vez más rápidamente para un equipo que apuraba su última media hora de juego en el Mundial. Cuando enfocaron a los jugadores ‘charrúas’, la imagen de Giménez llorando era el fiel reflejo de lo que sentía todo un país. Lágrimas de impotencia al ver cómo su selección se iba a casa antes de tiempo.

Esa falta, de nuevo botada por Griezmann se marchó por encima de la portería de Muslera. Fue una de las últimas opciones en un partido en el que también lo intentaron Pavard y Giroud antes de que se pitase el final. Francia sonríe, ya piensa en su próximo partido frente a Brasil o Bélgica. Ya piensa en que una nueva victoria supone jugar la final de la máxima competición internacional.

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